Dominio de la lengua catalana y dominio de las matemáticas son dos de las claves para jugar y ganar en este juego que de cada día cuenta con más adeptos en la Isla. Además, se trata de una herramienta muy buena para la educación de los adolescentes. | J. Socies

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La sede de Estel de Llevant, en Manacor, se ha convertido este fin de semana en el terreno de juego del octavo campeonato del mundo de Scrabble en catalán. Más de 80 participantes, récord histórico, juegan sus partidas este sábado para el domingo proclamar un nuevo campeón del mundo de este juego. Una diversión que tiene las palabras de la lengua catalana como herramienta principal y básica. Se trata, a la vez, de un juego educativo muy presente en las escuelas del Principat y que en Mallorca ya se empezó a practicar en algunos institutos en los años 90.

En Manacor juegan jugadores anónimos junto a otros personajes más mediáticos como Màrius Serra, Salvador Alsius, el glosador mallorquín, Mateu Matas Xurí o el histórico, y una de las alma mater del juego, Lluís de Yzaguirre.

El mundial de Scrabble en catalán se ha disputado en cinco poblaciones diferentes: Viladecavalls en 2005, Granollers el 2007 y el 2009, Mataró en 2011 y 2013, en El Prat de Llobregat en 2014 y Barcelona en 2016. Esta octava edición sale de Catalunya por primera vez y se celebra en Manacor, en reconocimiento a la gran actividad escrablística que hay en Mallorca, y en Manacor en particular, con uno de los clubes más activos de los dos existentes en la Isla. Pese a la celebración de siete ediciones solo hay tres campeones del mundo; Miquel Sesé 2005 y 2011, Joan Ramon Manchado el 2007 y el 2009 y Marc Vigo el 2013, 2014 y 2016.