La falsa cúpula que decora el techo del anfiteatro está actualmente suspendida. | Antoni Pol

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Hubo momentos en que su reforma llegó a parecer gafada, pero las obras del rehabilitación del Teatre Principal van avanzando, y avanzan a buen ritmo. Una vez superadas las diferencias entre la adjudicataria de las obras y la Fundació (propietaria del inmueble, compuesta por el Consell, el Govern y el Ajuntament d’Inca) tras el hallazgo de un antiguo pozo y el hundimiento del falso techo, la reforma ha dado un salto cualitativo y el teatro va recuperando su aspecto original.

Este periódico visitó la semana pasada el edificio. Las obras relativas a la estructura (refuerzo de pilares y muros, la reparación del falso techo de cañizo que se vino abajo...) están incluso muy avanzadas. Por contra, el interior del cubo, del anfiteatro, es aun una telaraña de andamiajes y plataformas. El motivo es que los trabajos se centran ahora en la rehabilitación de las numerosas filigranas que lo decoraban.

Las obras del edificio anexo y el pozo, no obstante, no están tan avanzadas. Parece que esta parte se deja para más adelante.

Aunque la reforma del teatro fue presupuestada por la Fundació con 5,1 millones de euros, se adjudicó finalmente por 3,44. El posterior hundimiento del falso techo y el hallazgo de un pozo las encarecieron con 1,3 millones de euros más. Sobre el papel, las obras deben acabar dentro de un año.