La alcaldesa Catalina Riera, acompañada de la mitad de los miembros del Consistorio, reconocieron el nombramiento de Ladaria como cardenal junto al obispo Taltavull. | Pilar Pellicer

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Hace apenas un mes y medio que fue nombrado cardenal por el Papa Francisco y se convirtió en el mallorquín de mayor rango eclesiástico de la historia. El jesuita Lluís Francesc Ladaria, además prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, recibió este sábado el reconocimiento su pueblo de la mano de la alcaldesa Catalina Riera y de representantes del Ajuntament de Manacor.

En un acto sencillo realizado en el primer piso del interior del Convent, la alcaldesa destacó «la sólida formación y la capacidad de trabajo del cardenal Ladaria que nos llena de orgullo, referentes de nuestro pueblo y de su ámbito». El obispo de Mallorca, Sebastià Taltavull, también aportó su reconocimiento a la figura del cardenal. «Ladaria ocupa el segundo o tercer cargo más importante de la Iglesia Católica y ello supone un gran honor para la Diócesis de Mallorca», apuntó Taltavull quien además recordó que «cuando fue nombrado cardenal, el nombre de Manacor salió en todos los titulares lo que demuestra la estima de Ladaria a su pueblo. Tener un mallorquín tan importante en el Vaticano nos hace sentir en nuestra casa».

Sonriente en todo momento, el cardenal Ladaria agradeció a las autoridades y familiares presentes este pequeño acto de reconocimiento. «Tengo que añadir a lo que se ha dicho que en ningún momento el Papa me propuso el cargo de cardenal, simplemente me nombró, fue una gran sorpresa» afirmó entre risas. «Ahora estoy muy lejos de casa y la verdad es que desde que murieron mis padres visito poco Manacor, pero la distancia no quita el afecto que tengo a mi pueblo y en el que estás unas raíces muy profundas como que mi bisabuelo materno, Llorenç Caldentey Perelló, tenga un cuadro en la sala de plenos como hijo ilustre».

El acto estuvieron presentes regidores del PI, PP y PSOE –estuvieron ausentes los de AIPC, Més-Esquerra y Volem–, además del ex rector Andreu Genovard, el nuevo rector Antoni Amorós así como cargos del Obispado y familiares del cardenal Ladaria que mantienen su residencia en Manacor.