Obras de la construcción de un reductor de presión para poder inyectar agua desalada a la red municipal de Inca. | Maria Nadal

El inicio de las obras de construcción de la tubería del pozo de Son Fiol hasta la ciudad de Inca está cada vez más cerca. Después de que el pleno municipal de finales de mayo aprobara las inversiones sostenibles, la junta de gobierno de la semana pasada dio luz verde a la tramitación del expediente para el inicio del procedimiento de adjudicación de las obras de construcción de la tubería que garantizará el servicio de agua potable a la población de Inca.

El proyecto, que tiene un presupuesto de 1,4 millones de euros, consiste en la construcción de una nueva tubería desde el depósito de Son Fiol (desde donde se extrae la mayor parte del agua que consume la ciudad) hasta el depósito de la calle Llubí. Actualmente, el agua que se extrae de los pozos de Son Fiol se almacena en un depósito en la misma finca y se impulsa a través de una tubería hasta el depósito de Llubí y de ahí se impulsa hacia el anillo perimetral de la ciudad para su distribución.

Además, también se ha previsto la construcción de una nueva tubería desde la conexión que realizó Abaqua para que la ciudad pueda disponer de agua de la desaladora y de sa Marineta. El regidor de Medi Ambient y responsable de las obras, Àngel Garcia, explicó que «la tubería que proviene de Son Fiol es muy antigua y con la construcción de la nueva tubería desde la conexión de sa Marineta nos aseguramos que Inca no se quedará sin suministro en caso de avería».

De hecho, Garcia contó que «la ciudad ya se ha abastecido de agua desalada en varias ocasiones» gracias a la actuación que se llevó a cabo el año pasado por parte del organismo que dependiente de la Conselleria de Medi Ambient. Además, con las actuaciones que se quieren llevar a cabo, y que se prevé que esté contratado en un plazo de dos meses, se conseguirá que se produzcan menos roturas y que haya menos fugas cosa que implica que haya una reducción del gasto de mantenimiento de la red municipal y una disminución del agua extraída de los pozos con la consecuente disminución del coste de la energía consumida.

Esta obra es la principal inversión que se pagará mediante las inversiones sostenibles. De hecho, el Ajuntament d’Inca destina este año 2018, la mitad del superávit que asciende a 2,5 millones de euros a la mejora de la red municipal de agua. Otras inversiones que se llevarán a cabo con las inversiones sostenibles son la creación de nuevas áreas de aportación de residuos, el asfalto de vías públicas, la mejora de la escultura del Silenci, o la rehabilitación de los tejados de algunos edificios municipales.

Plan de gestión del agua

Para conocer el estado real de la red de agua municipal de la ciudad de Inca, el regidor de Medi Ambient, Àngel Garcia, encargó la redacción de un plan de gestión municipal del agua. En este documento se especificaba que la instalación registra un gran número de pérdidas y contempló una inversión de 20 millones de euros hasta el 2035 para conseguir tener una red en condiciones óptimas. Ahora, el Ajuntament inyectará 1,5 millones de euros en la red para conseguir mejorar en gran medida la instalación hídrica pública y garantizar el suministro a la ciudad en caso de fallo en la tubería de Son Fiol.