En 2009 una gran marcha reivindicó el paso público por el camino de Ternelles. | T. Ayuga

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El Ajuntament de Pollença ha decidido enviar un agente de policía cada día a la barrera de la finca de Ternelles «para que levante acta sobre las posibles actuaciones que se lleven a cabo o que vayan en contra de la sentencia judicial. Dependiendo de estas actas, actuaremos». Estas fueron las palabras del alcalde de Pollença, Miquel Àngel March, que explicó este viernes, día en que entraba en vigor el nuevo régimen de visitas propuesto por la propiedad de la finca, que «no ha habido problemas porque las 20 personas que tenían autorización municipal no han acudido a la finca a causa de la lluvia».

Aunque la propiedad de la finca de Ternelles anunció hace mes y medio su intención de conceder directamente las autorizaciones de paso a los excursionistas mediante un sistema gratuito de visitas guiadas por la Fundació Silvestre de la Mediterrànea, el Ajuntament de Pollença continúa concediendo las 20 autorizaciones diarias de paso desde las 8 hasta las 18 horas, «porque existe una sentencia que nos avala».

La propiedad quiere mantener el mismo cupo de visitantes, aunque el acceso a la finca no se podrá realizar ni los lunes ni los martes y el horario será de 9.30 hasta las 15.30 horas. Aún así, y en declaraciones a la televisión autonómica, una representante de la Fundació Silvestre de la Mediterrànea explicó que, de momento, no se prohibirá el acceso a ningún excursionista, sino que en los próximos días habrá un tiempo de transición hasta llegar a un acuerdo.