Imagen de una de las cabras salvajes abatidas en la finca pública de Galatzó.

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A petición del Ajuntament de Calvià, la Conselleria de Medi Ambient, Agricultura i Pesca del Govern ha matado a tiros un centenar de cabras salvajes en la finca pública de Galatzó. En el pleno celebrado el pasado jueves 26 de enero, el regidor del grupo municipal del PP Bartomeu Bonafé preguntó al equipo de gobierno si se habían llevado a cabo en las últimas semanas varios descastes de cabras con armas de fuego en la finca pública de Galatzó.

La regidora responsable del área municipal de Medio Ambiente, Paquita Muñoz (PSOE), aseguró que «los incidentes y problemas con cabras han sido continuados y crecientes». Añadió que el elevado número de cabras había ocasionado «incidentes en el medio natural, vegetación, en el jardín y cultivos de la finca». Ante esta tesitura, el Consistorio calvianer elevó y trasladó dicha problemática al Servicio de Protección de Especies de la Conselleria de Medi Ambient, Agricultura i Pesca, «organismo competente en las actuaciones para proceder al control de las poblaciones caprarias», apuntan desde el equipo de gobierno socialista. El descaste fue llevado a cabo por miembros del Consorcio para la Recuperación de la Fauna de las Islas Balears (Cofib), que abatieron las cabras, dejando cadáveres en la montaña para que sirvan de alimento a aves carroñeras como el voltor negre.

Este tipo de descastes habían sido hasta ahora habituales en las Islas, sin embargo el que se llevó a cabo hace un año en Es Vedrà (Eivissa) causó gran polémica entre los colectivos animalistas.

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Por otra parte, usuarios de la finca pública cuestionan que el descaste se hiciera con los mínimos de seguridad requeridos, puesto que durante la cacería había excursionistas y buscadores de setas por la zona.