A mitad del pleno miembros de la Fundació desplegaron unas pancartas de ‘apoyo’ a Pedro Rosselló. | Assumpta Bassa

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El pleno de Manacor de este lunes se convirtió en todo un espectáculo donde la cuestión lingüística restó todo el protagonismo al orden del día.

La irrupción en la sesión plenaria de una quincena de personas de la Fundació Jaume III con pancartas de apoyo al alcalde popular, Pedro Rosselló, calentó los ánimos. En los carteles se podía leer: «Gràcies batle. A Mallorca en bon mallorquí». En realidad, daban las ‘gracias’ a Pedro Rosselló por utilizar el artículo ‘salat’ en sus escritos en redes sociales, en vez del artículo literario.

Fue una reacción intencionada de la Fundació a las críticas de hace unos días de Més-Esquerra por el uso de este artículo. Los manifestantes, que no eran de la localidad, sacaron sus pancartas sin mediar palabra y transcurridos unos diez minutos abandonaron el Ajuntament.

Aunque la muestra de apoyo duró pocos minutos estuvo presente durante todo el pleno. Una vez que los manifestantes abandonaron la sala, Rosselló se desvinculó de la acción. «No tengo nada que ver; ni la comparto. Me habían filtrado que preparaban algo e intenté paralizarlo. Creo que es un debate estéril y que hay cosas mucho más importantes en Manacor para discutir», espetó. Es más, se enfadó con el edil de Més-Esquerra, Joan Llodrà, porque, en el mismo pleno, colgó una foto en las redes sociales con el escrito: «l’extrema dreta al ple i el batle encantat». Rosselló exigió una rectificación: «Esta es una acusación falsa. No estoy encantado. Ustedes tergiversan la realidad».