Una autocar y un camión se cruzan en la calle Convent de s’Alqueria Blanca. | Pedro Aguiló Mora

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Con una media de 7.000 vehículos diarios a través de una vía interurbana que en algunos tramos no supera los cuatro metros de anchura, el de s’Alqueria Blanca (Santanyí) es uno de los centros urbanos con mayor intensidad de tráfico de Mallorca. No en vano, por la angosta calle Convent de s’Alqueria pasa la práctica totalidad de los autocares, coches de alquiler, camiones de reparto, furgonetas de prestación de servicios y automóviles de vecinos que se dirigen hacia las zonas turísticas y residenciales de Cala d’Or, Cala Serena, Cala Ferrera, Portopetro, Cala Mondragó y sa Barca Trencada.

Cabe señalar que en esta zona hay más de 40 establecimientos turísticos que acumulan 11.400 plazas de alojamiento. Esto sin contar domicilios particulares y los usuarios de viviendas de alquiler vacacional.

Esta enorme densidad de tráfico provoca durante este periodo numerosos colapsos en el centro del pueblo, puesto que es habitual en esos cuatro metros el cruce de autocares y automóviles. Durante estos episodios, la circulación debe detenerse para que puedan pasar ambos vehículos y la operación se complica más si cabe cuando coinciden en el mismo tramo autocares y camiones de gran tonelaje.

Este problema hace que la ejecución del proyecto de variante que saque el tráfico del centro urbano de s’Alqueria Blanca sea calificado por el alcalde de Santanyí, Llorenç Galmés (PP), como «la obra pública más importante que necesita el municipio. Ya que no afecta sólo a Alqueria, sino a todo el término», señala el edil.