Fachada del Ajuntament de Artà. | Assumpta Bassa

Tras múltiples quejas vecinales, el Ajuntament de Artà ha decidido poner orden al descontrol que hay en la ocupación de la vía y los espacios públicos. Hasta ahora no se contaba con una normativa específica al respecto, por lo que era muy complicado establecer los límites e imponer sanciones.

Para hacer frente a esta situación, el pleno aprobó una nueva ordenanza que será una herramienta eficaz para la policía para ejercer un mayor control. Se trata de un primer paso, de una regulación técnica, que se desarrollará más adelante con la participación popular para establecer la estética que los ciudadanos quieren para su municipio. Así lo explicó el alcalde de la localidad, Bartomeu Gili. «Era necesario poner orden. Nos llegaban muchas quejas, discusiones entre vecinos, porque a la hora de ocupar las terrazas los terrenos no estaban marcados. La policía, poca cosa podía hacer al respeto. Ahora se irá ampliando y se abrirá un proceso de participación popular. Queremos que sean los vecinos los que decidan la estética urbana del pueblo».

Con esta ordenanza se regula el régimen jurídico al que se ha de someter la ocupación temporal del suelo. La venta ambulante y los mercados esporádicos también están contemplados. El Ajuntament establece una serie de prohibiciones como la instalación de aparatos reproductores de sonido o de imagen; el uso de árboles, farolas o señales de trafico, así como la exhibición de publicidad, entre otras cuestiones.