Las cámaras agrarias de diferentes municipios salieron a subasta hace algunos meses. | ARCHIVO

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Las antiguas cámaras agrarias existentes en diferentes municipios de la Isla que el Govern no consiguió vender en subasta hace unos meses pueden volver a las manos de los payeses de cada municipio. La vieja reivindicación puede ser una realidad. Así lo comunicó Guillem Rosselló, director gerente del Fogaiba, al señalar que «hemos abierto una ronda de contactos con asociaciones de agricultores y cooperativas para que estos inmuebles puedan revertir en el sector».

En la subasta que se llevó a cabo en los primeros meses de este año 2015 tan solo se consiguieron vender dos de los edificios o locales con los que contaba el Govern y que, a la vez, se negó a ceder a los ayuntamientos pese a las reivindicaciones de estos, incluso por unanimidad de todos los grupos políticos. Así, tan solo el edificio de Vilafranca y un local en la Plaça de Santa Eulàlia, de Ciutat, consiguieron venderse.

Rosselló manifiesta que «de momento, tampoco se ha descartado que se vuelvan a sacar en subasta, pero sabemos que hay interés en algunos municipios para que estos edificios, que pertenecían a los payeses, vuelvan a convertirse en espacio para su uso». De esta manera, después de las quejas de los payeses por la usurpación de su patrimonio, parece que podrán volver a optar, si lo desean, a contar con estos edificios comprados con las cuotas de todos ellos.

El anterior Govern puso a subasta las cámaras agrarias de Montuïri, Sencelles o Sant Joan en tres ocasiones, mientras en los plenos municipales los grupos políticos pedían la cesión al Consistorio para poder disponer de los edificios. En el caso de Felanitx, existe un convenio con la Conselleria de Medi Ambient, Agricultura i Pesca en el que se contempla un intercambio de locales.