Cada vez hay menos clientes en los bares. Los hoteles consiguen acaparar más consumidores. | Nuria Rincón

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El self service alcohólico está funcionando «a pleno rendimiento» en los hoteles de Palmanova, Magaluf y Santa Ponça dentro de la modalidad del todo incluido, denuncia Alfonso Rodríguez, presidente de la asociación de consumidores Facua y concejal del Ajuntament por Esquerra Oberta. Los turistas tienen a su alcance vodka, ron, ginebra y cerveza «sin ningún tipo de control».

El autoservicio alcohólico «ha transformado el verano de Calvià. A las doce del mediodía hay muchos menos turistas en las playas que antes, con el consiguiente perjuicio para la oferta complementaria», indica Rodríguez.

El sistema que utilizan «numerosos hoteles» es colocar las máquinas de cerveza y refrescos de cara a los clientes. Muy cerca se encuentran las botellas de alcohol situadas encima de mesas y al lado están los vasos de plástico de usar y tirar. El gasto en personal es mínimo. Todo lo hace el turista, incluido el descontrol en el consumo».

La consecuencia, según Rodríguez, es que nos hallamos ante un secuestro de los clientes, que no salen en masa a la calle hasta bien entrada la noche. Los hoteleros quieren tenerlos dentro y lo consiguen con el reclamo de las bebidas». Mientras, va en aumento el disgusto de los propietarios de bares, que «padecen restricciones y cada vez tienen obviamente menos clientes».