Vista del edificio de Ca ses Monges de s'Alqueria Blanca. | Guillem Mas

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Tras años de negociaciones, el Ajuntament de Santanyí ha conseguido la adquisición del convento de las hermanas franciscanas de s’Alqueria Blanca por 400.000 euros. Un inmueble de poco más de 1.000 metros cuadrados repartidos en planta baja y dos pisos y protegido por el catálogo de patrimonio al haberse construido a principios del siglo pasado.

La compra del edificio era una reclamación de los vecinos que anhelaban unas dependencias para usos socioculturales, además de preservar un inmueble apreciado por los cuariablanquers sobretodo después que las monjas lo abandonaran hace unos escasos 20 años.

El alcalde Llorenç Galmés y la regidora de Urbanismo y alcaldesa pedánea de s’Alqueria Blanca, Pilar Mas, visitaron las instalaciones a pocos días de la firma de la compraventa. Galmés adelantó que se prevé la convocatoria de un concurso de ideas para que los vecinos decidan qué usos se tienen que dar a este emblemático edificio. Por su parte, el primer edil expuso que, además de las propuestas vecinales, el Consistorio vería con buenos ojos la habilitación de una oficina municipal para descentralizar servicios, así como la creación de salas polivalentes para usos socioculturales, además de espacios de reunión para las asociaciones.

El Ajuntament abonará en dos anualidades la compra de Ca ses Monges, 200.000 euros en 2015 y el resto en el 2016.