La jóven Dolores Victoria Sánchez. | Redacción Local

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Cruce de amenazas entre alumnos y el equipo directivo del Centre d’Educació Per a Adults (CEPA) Calvià.

Después de la denuncia de la joven Dolores Victoria Sánchez contra la dirección del centro por no permitirle cursar Auxiliar de Clínica debido a la amputación del brazo por el cáncer que padece, un grupo de compañeros de la ya ex alumna del CEPA, ha decidido hacer pública una carta en que acusa a la dirección del centro de «amenazas, presiones y extorsiones» e instan a que todos los profesores implicados en la polémica abandonen sus cargos.

Los alumnos aseguran además que el pasado 16 de octubre fueron «secuestrados en horas lectivas» para advertirles de que no hicieran declaraciones a los medios de comunicación y «obligarlos» a firmar una carta en que se defendía la actitud de la dirección.

El centro desmiente tales presiones y asegura que los reunieron a petición de los alumnos para informales de lo que había ocurrido y que no fueron obligados a firmar nada, sólo el acta donde se dejaba constancia de la reunión informativa.

En relación al profesorado, una parte de los miembros del claustro aseguran sentirse «con miedo y acosados» y no sólo temen por ellos, sino también por otros jóvenes que no han querido posicionarse en el conflicto.