El Ajuntament no podrá prestar el servicio de calidad que defendía, según Aigües d'Inca. | Elena Ballestero

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Aigües d'Inca, una de las empresas que participó en el concurso público para gestionar el servicio de agua potable de Inca, presentó ayer un recurso de reposición -administrativo y no judicial- contra el acuerdo de pleno del Consistorio que descartó definitivamente la privatización. Aigües d'Inca es la empresa que iba a llevarse el contrato millonario.

En su recurso, Aigües d'Inca argumenta que la renuncia del Consistorio «no se ha producido dentro del plazo legalmente previsto» y estima «vulnerado el procedimiento legalmente establecido». Asimismo, señala que «el cambio de criterio de la Administración no es una causa de interés público que ampare la renuncia de la celebración del contrato». Por esas y otras razones, la empresa pide la nulidad del acuerdo que descartó la privatización.

Cabe recordar que tras anular el concurso de privatización el Ajuntament solo indemnizó con 1.000 euros a las licitadoras.

El alcalde, Rafel Torres, defendió la actuación del Ajuntament y aseguró estar «muy tranquilo».