El alcalde, Xisco Martorell. | Antoni Pol

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El Ajuntament de Santa Eugènia aprobó el martes no comprar productos de Coca-Cola hasta que la firma «reconsidere su decisión y proceda a retirar el Expediente de Regulación de Empleo y el cierre de la planta embotelladora de Palma».

La moción de boicot la presentó el Partido Popular, que gobierna el municipio con mayoría absoluta, y se aprobó por unanimidad. A petición de Més per Santa Eugènia, en la oposición, se incluyó una enmienda que extiende la medida a otras empresas que, igual que Coca-Cola, despidan a trabajadores pese a no registrar pérdidas en el negocio.

El alcalde, Xisco Martorell, explicó que el Consistorio taujà factura unos 12.000 euros al año a Coca-Cola. Es el gasto de la adquisición de refrescos y otras bebidas que se hace por las fiestas de verano. Las verbenas tienen lugar en el Pati de les Escoles, y el Ajuntament se ha hecho cargo históricamente de la gestión de la barra. Las ganancias se destinan luego a fines benéficos o sociales. El verano pasado, por ejemplo, el Ajuntament donó algo más de 500 euros para la reforestación de las áreas quemadas de la Serra de Tramuntana quemadas en el incendio de Andratx.

Con esta iniciativa, el Consistorio taujà se convierte -que se sepa- en el primero de Balears en oficializar el boicot a Coca-Cola. El alcalde Martorell no esconde que le gustaría que otros municipios tomaran la misma medida: « Moltes mosques maten un ase », manifestó.

Solidaridad

A parte de no comprar productos a Coca-Cola, el pleno expresó también su solidaridad con el Comité de Empresa y los empleados y sus familias.