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La presión de los vecinos de la avenida Juli Ramis ha dado sus frutos y esta semana el Ajuntament ha eliminado más de 20 chopos, alguno de ellos de más de 20 años, de esta calle por las supuestas «molestias» que provocaban a los residentes con su floración.
El alcalde Carlos Simarro ha asegurado que los árboles «serán sustituidos pronto por moreras que ya hace tiempo que se compraron y están preparadas para su siembra en la calle».
De nada han servido las quejas de otros vecinos del municipio ya que desde la concejalía de Medio Ambiente, que dirige Joan Ruiz, se han aceptado las quejas de que estos árboles –muy utilizados en ornamentación urbana– provocan alergias y suciedad.
El Ajuntament tampoco ha tenido en cuenta la propuesta del colectivo Albaïna de que, en todo caso, sólo se quitaran los ejemplares hembras, que son los que causan molestias, pero que se conservaran los machos. Todos los chopos empezaron a cortarse el pasado jueves por operarios municipales.
Desde el colectivo Albaïna se ha denunciado el hecho y ha asegurado que «los informes técnicos que avalan supuestamente la tala o no se tienen o se han ocultado». También aseguran que «se ha escondido el coste de la operación, seguramente porque se tienen que sacar las raíces y se tendrán que rehacer tramos de acera».
Ya hace meses que el concejal de Medio Ambiente se hizo eco de las quejas vecinales e informó de que se cortarían los árboles. Posteriormente aseguró que «primero se tiene que redactar un proyecto técnico».