La misa en el Jardí de les Palmeres fue seguida por muchos vecinos.

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Los campaners se mostraron fieles a Sant Blai y cumplieron con la tradición. A pesar del mal tiempo, decenas de vecinos se animaron para participar en la tradicional romería hasta el Oratori de Sant Blai, a pie o en bicicleta, bajo el lema A Sant Blai sense fum.

Una vez allí se realizó una misa solemne que contó con la participación de los niños y niñas de la catequesis durante la eucaristía.

Mientras, los vecinos hacían cola para adquirir bolsas de los típicos panetets de Sant Blai, que fueron bendecidos el pasado sábado junto con los aceites y los alimentos. Se trata, pues, de uno de los actos centrales de este día ya que tanto los panetets como el aceite bendecidos ayudan a prevenir o a curar las enfermedades de la garganta.

En las afueras del Oratori continuó la fiesta con juegos infantiles y diferentes actividades para todas las edades. También hubo ball de bot a cargo de la Agrupació Brot de Taparera.

En el Jardí de les Palmeres tuvo lugar el tradicional almuerzo de hermandad a base de paella, coca, fruta y café.

Con todo, el pueblo de Campos, a pesar del frío y del viento, se volcó, un año más, en la fiesta de Sant Blai muy sentida por los campaners.