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Urbanizaciones, hoteles de lujo o industrias son, entre otras, algunas de las principales amenazas que penden sobre el litoral español según Greenpeace, quien identifica seis proyectos o instalaciones como «grandes desastres», entre ellos el proyecto del complejo hotelero en Sa Ràpita, en Mallorca.

El Consejo de Ministros de hoy ha aprobado el proyecto de ley que reforma la actual Ley de Costas, con la que unos 3.000 chiringuitos playeros, así como miles de viviendas asentadas en suelo de dominio público marítimo terrestre se salvarán de la demolición durante 75 años más.

De los 8.000 kilómetros de costa española, futuras construcciones hoteleras en la playa de Valdevaqueros (Tarifa) o refinerías ubicadas en áreas de gran valor ambiental en Muskiz (Vizcaya), destruyen la geografía española y evidencian para la ONG que se prima el desarrollo económico por encima del interés medioambiental.

1.- VALDEVAQUEROS (TARIFA - CÁDIZ): Construcción de un megaproyecto que albergaría 1.423 plazas hoteleras y 350 viviendas en Valdevaqueros (Tarifa), en una zona de especial valor ambiental, con un cordón dunar único en Europa.
La urbanización, aprobada por el Ayuntamiento de Tarifa (Cádiz), afectaría a una zona de gran valor ecológico del Parque Natural del Estrecho, y estaría próxima al Parque Natural de Los Alcornocales, además, dicho proyecto nunca se sometió a un estudio de impacto ambiental, como establece la ley.

2.- ES TRENC (MALLORCA): Proyecto de un hotel de lujo en Sa Rápita, cercana a la playa de Es Trenc (Mallorca) con una ocupación de 1.200 plazas, un campo de golf y zonas polideportivas ubicado en un extremo de S'Arenal de Sa Ràpita-Es Trenc, franja arenosa discontinua sin urbanizar y escala en la migración de aves entre África y Europa.
La parcela del hotel es de aproximadamente 20 hectáreas y los clientes estarían alojados a unos 150 metros del entorno de una las playas más espectaculares de Europa.

3.- ALGARROBICO (CABO DE GATA, ALMERÍA): La organización ha subrayado el caso del controvertido hotel del Algarrobico (Cabo de Gata, Almería), convertido en bandera de la lucha ecologista y uno de los mejores ejemplos de la destrucción de la costa española, encaminado previsiblemente a su demolición.

4.- RÍA DE HUELVA: Greenpeace ha destacado en la Ría de Huelva, el caso de la empresa Fertiberia cuando a día de hoy, unos 120 millones de toneladas de fosfoyesos, un residuo industrial tóxico y radiactivo, se acumulan a escasos 500 metros de la ciudad de Huelva.
Los ecologistas calculan que el coste de llevar a cabo una descontaminación adecuada de la zona, contando con la extracción, transporte y depósito de residuos en un emplazamiento adecuado, alcanzaría una cifra entre los 2.547 y 2.552 millones de euros.
Sin embargo, la alternativa de la extracción ha sido desestimada por las administraciones que han preferido una más barata sin la restauración ambiental integral, y también más injusta, puesto que condena a su entorno a seguir sufriendo los residuos de Fertiberia y sus efectos.

5.- DOÑANA: En la desembocadura del Guadalquivir (Huelva), Greenpeace ha alertado de que Doñana, uno de los humedales más importantes de Europa, constituye también un ejemplo de los espacios naturales más vulnerables, además de soportar una gran presión humana.
Los valores de los servicios ecosistémicos de Doñana lanzan altas cifras económicas: la pesca costera reporta once millones de euros de beneficios al año, el marisqueo de almejas y coquinas 1,41 millones de euros y sin duda, el dato más significativo, los 206 millones de euros que Doñana proporciona en turismo de playa y naturaleza.

6.- MUSKIZ (VIZCAYA): Refinería de Petronor sobre las marismas de Muskiz (Vizcaya), ubicadas en dominio público marítimo terrestre.