Vista aérea de la finca de sa Fortalesa en el Port de Pollença. | ultimahora.es

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Una de las más espectaculares y exclusivas propiedades inmobiliarias del Mediterráneo, sa Fortalesa del Port de Pollença, ha sido vendida por su propietario a un financiero británico.

Sa Fortalesa fue construida en 1628 para defender la península de Pollença de las incursiones berberíscas y atesora una gloriosa y coloreada historia.

Su anterior propietario, John Odgen, invirtió una pequeña fortuna en adecentar los 87.350 metros cuadrados de la finca, cuyo precio de mercado llegó a alcanzar en 2008 los 125 millones de euros.

Sin embargo, según reveló ayer a Ultima Hora un agente inmobiliario radicado en Pollença, el nuevo propietario habría pagado por sa Fortalesa entre 30 y 35 millones de libras esterlinas, unos 40 millones de euros. Sea como fuere, la compraventa de sa Fortalesa es probablemente una de las mayores operaciones inmobiliarias que se han cerrado en Balears durante los últimos años.

La superficie total del sa Fortalesa alcanza los 87.350 metros cuadrados. 1.422 corresponden a terrazas, 1.100 a jardines y 1.428 a zona residencial.

Los años de esplendor de sa Fortalesa se iniciaron cuando el artista argentino Roberto Ramauge, en 1919, compró la propiedad por 45.000 pesetas. A partir de entonces, se convirtió en el punto de encuentro de reputados pintores vanguardias como Sorolla, Anglada Camarassa, Andrés Segovia, Bernareggi, Tito Cittadini, etc. Muchos de ellos contribuyeron a dotar de singularidad la arquitectura y fisonomía del lugar. Durante la Guerra Civil sa Fortalesa fue expropiada y no fue hasta hace 30 años cuando volvió a manos privadas.