Se tendrán que sustituir las lámparas municipales para reducir el consumo. | Joan Sitges

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Los vecinos de Sant Llorenç siempre se han mostrado muy sensible con el medio ambiente y el Ajuntament ha apostado por un municipio sostenible con una serie de actuaciones que se han llevado a cabo a través de la Agenda local 21. Ahora el Ajuntament ha dado un paso adelante y ha llevado a cabo, a través de la empresa CREARA, una auditoría energética del alumbrado público para saber que medidas hay que adoptar para recortar el consumo energético y a la vez reducir las emisiones contaminantes.

De las conclusiones del estudio se desprende que el Ajuntament podría reducir hasta un 50% su consumo energético anual del alumbrado público pasando del consumo energético actual de 2.429.295 Kwh a 1.248.590 Kwh. Según se apunta en la auditoría, el principal ahorro energético y económico en el municipio pasa por la sustitución de las lamparas de mercurio por lámparas alógenas manteniendo las mismas prestaciones de luminosidad y color con un consumo muy inferior de energía. Otras medidas son la sustitución de las lámparas fluorescentes por otras de mayor eficiencia. Finalmente una tercera mejora hace referencia a la regulación de la iluminación, reduciendo el nivel de iluminación a las horas de menor uso del alumbrado público. Todas estas medidas se enmarcan dentro de la iniciativa de la Comissio Europea del pacto de alcaldes.