El pleno del Ajuntament de Llucmajor reunido ayer en sesión ordinario aprobó por unanimidad ratificar la sanción de 90.357,99 euros impuesta por a la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua potable, Aqualia, por su responsabilidad en el corte de suministro que el pasado mes de julio afectó a los usuarios de las urbanizaciones de Las Palmeras, Bahía Grande, Bahía Azul, Tolleric, Sa Torre, Cala Blava, Son Verí Nou, Maioris y Puig de Ros.
Asimismo, el expediente sancionador abierto por el gobierno municipal también obliga a Aqualia a indemnizar de forma particular a los usuarios afectados por la falta de abastecimiento de agua potable.
Daños materiales
Pese a que los partidos de la oposición apoyaron la ratificación del expediente sancionador, el portavoz del PSOE, Joan Jaume Sastre, quiso hacer constar que el montante de la multa impuesta a Aqualia «es mucho menor que los perjuicios causados a los ciudadanos».
En este sentido, el alcalde Joan Jaume Mulet (PP), reconoció que a él también le habría gustado que la sanción hubiese sido mayor ante la negligencia de la empresa concesionaria del servicio de abastecimiento de agua. No obstante, también recordó que la instrucción del expediente sancionador «sólo evalúa daños materiales y no morales».
El alcalde explicó que, a raíz de la crisis de julio, «ha habido una reestructuración en Aqualia, el Ajuntament sigue con la empresa intervenida y se ha mejorado el servicio», concluyó.