Algunos tramos ya están preparados para el paso de los peatones. | M. Poquet

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El final de las obras del proyecto de mejora y sustitución de las redes de agua potable y saneamiento del barrio de Fartàritx, que acabarán con las averías frecuentes en la zona, es casi una realidad. De hecho, las calles Figuera, Creu, Gelabert, Llum y Remei y la plaça Concòrdia son escenario de la reforma que se prevé que finalice antes de que acabe el año.

El delegado de Urbanismo del Ajuntament, Bernat Amer (PP), explicó que «las obras se han realizado en dos adjudicaciones para no molestar tanto a los vecinos con un presupuesto de cerca de 700.000 euros del Plan E del gobierno central y se prevé que estén terminadas antes de que acabe el año». Además, Amer destacó que «el trabajo era muy necesario para Fartàritx, que dignificará el barrio».

De hecho, la barriada cuenta con servicios que fechan de la década de los años 70 con conducciones e instalaciones de la época que ahora se renovarán y modernizarán después de reivindicaciones de los vecinos de la zona. Amer manifestó que «ya se dejará preparado por si se quieren soterrar otros servicios como telefonía, baja tensión o iluminación pública».

Empedrado

Otro punto del proyecto de mejora hace referencia a la restitución de aceras y pavimentos con señalización y marcas viales. «Delante de edificios emblemáticos, como en la calle Figuera y la calle Remei, habrá un empedrado especial de piedra viva para remarcar su carácter y mantenerlo en el barrio y no se adoquinará», añadió el edil. Con respecto al paso de vehículos por la zona reformada, el delegado de Urbanismo del Consistorio de Manacor señaló que «se tiene que estudiar si habrá restricción de coches o cambios de direcciones pero tenemos que tener en cuenta que hay una escuela muy cerca».

Los residentes han participado con sus solicitudes en el plan de actuación del barrio.