Ya lo dice el refrán mallorquín 'Pel maig a tondre vaig' y en Els Llombards cada año lo recuerdan con la emotiva Festa del Tondre, que recuerda la manera de esquilar que se utilizaba en la Isla hasta hace pocos años y que ahora ya sólo se practica de manera ocasional en pequeños rebaños o en exhibiciones como la de ayer.
Y es que cada primer domingo de mayo alrededor de una cuarentena de tonedors se reúnen en Els Llombards, para mostrar como se esquilaba con la tijeras, primero los mayores realizan sus trabajo para luego dejar paso algunos más jóvenes que también dominan el uso de las tijeras, y poco a poco van esquilando el rebaño y quitando el vell a las ovejas.
Hoy en día, las máquinas eléctricas han sustituido a las tijeras y es que aquellas largas jornadas de tondre que se celebraban en las possessions de la Isla, con un bon dinar incluido, han dejado paso a cuadrillas de esquiladores llegados de la Europa del este que tonen una oveja en menos de un minuto.
En Els Llombards los payeses de la comarca recuerdan aquellas jornadas, y los bellos dibujos que los buenos esquiladores dejaban sobre los lomos de los animales.
Y es que el tondre durante el mes de mayo se convertía en un acontecimiento social en toda Mallorca que antecedía a las duras labores que se avecinaban a partir de junio con las messes.