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Dos meses después del cierre de la carretera Andratx-Estellencs por el hundimiento de la calzada, un miembro del Govern se acercó ayer a los municipios más afectados -Estellencs y Banyalbufar- para ofrecer ayuda. Franscesca Vives, consellera de Comerç, Indústria i Ernergia y el director general Pere Trias se reunieron con los empresarios de ambas localidades de la Serra a quienes ofrecieron varias líneas de ayuda: financiación de avales e intereses de préstamos de circulante para pequeñas empresas y subvenciones a fondo perdido del coste del seguro de autónomos en un porcentaje aún por determinar.
Los préstamos no convencieron a la treintena de afectados de Estellencs, quienes manifestaron su indignación por la situación que están viviendo. «Hace dos meses que el pueblo está parado y necesitamos ayuda, pero no créditos que luego tenemos que devolver sino a fondo perdido», dijeron y criticaron que estén «dejados de la mano de Dios».
Vives, a petición de los empresarios, se comprometió a poner a disposición de los vecinos una persona de la Conselleria que se encargue de ayudarles con la tramitación.
Hubo momentos tensos en la reunión y la consellera aseguró que trasladaría el malestar a la reunión del Consell de Govern de hoy.
En Banyalbufar, los comerciantes se quejaron principalmente de los carteles que anuncian el corte de la carretera, que genera confusión entre turistas y visitantes.
Finalmente, los pequeños empresarios de Estellencs y Banyalbufar reivindicaron para después de las obras una campaña informativa para la promoción de estos municipios.