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La oposición de Capdepera ha puesto al equipo municipal de gobierno en la cuerda floja. El PP, EU-EV y es Grup, en bloque, han cerrado las puertas a cualquier negociación «hasta que no se arregle el desbarajuste económico actual».

«Hasta que no se haga una auditoría externa, se cumplan las medidas adoptadas para el equilibrio presupuestario, y se devuelvan los préstamos, no nos volveremos a a sentar a discutir ni modificaciones de los presupuestos ni aprobación de las utilizaciones de los remanentes, ni los presupuestos del 2010, puesto que los de los 2009 ya no creemos que se aprueben», señalaron los grupos de la oposición como condiciones previas a cualquier acuerdo.

En el pleno ordinario del martes la oposición anunció que se registraba una moción con estas exigencias, a la vez que justifican que «no podemos ser cómplices de esta manera de desgobierno».

La situación en Capdepera no puede ser más tensa, y el Ajuntament está paralizado. Desde hace meses la oposición viene sacando a la palestra la «nefasta situación económica» que atraviesa el Ajuntament. En el mes de abril denunciaron que el Consistorio «iba hacia la quiebra técnica», y pidieron que se tomaran medidas para dar un giro a esta situación.

En el pleno, Joan Ferrer, en nombre de los tres grupos, explicó que la gota que ha colmado el vaso ha sido la concertación de una operación de tesorería, «de espaldas a la oposición», por valor de 1,5 millones de euros, para pagar el gasto corriente. «Este préstamo -señaló el concejal- demuestra que el Ajuntament no tiene un duro, pues se ha hecho con el objetivo de pagar el gasto corriente, y además de manera encubierta. ¿Hasta dónde pensáis que podéis llegar?».

Critican que no se hayan reducido los gastos y que «no se haya hecho caso de los presupuestos prorrogados, ni al plan de saneamiento, ni tampoco a los acuerdos de pleno».

La moción añade que «estamos permanentemente de fiesta, los servicios de recogida de basura no funcionan, la policía tampoco, y el área de Urbanismo está colapsada».

Por su parte el regidor de Hacienda, Sebastià Sureda, defendió que «la solicitud de operación de tesorería se hizo para poder pagar a los proveedores», y recordó que «el equipo de gobierno ha hecho inversiones de provecho». Añadió que «la mayoría de los gastos son compromisos que no se pueden eliminar, como la escoleta o el centro de día», y concluyó que «los ingresos no bajarán mucho más de lo que está presupuestado».