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Un gran bloque de hormigón en medio del mar hace visible por primera vez el nuevo espigón de Port Adriano. Hace apenas una semana, llegó la primera mole de cemento de 25 metros de largo, lo que inicia la parte más visible de las obras: la que dará forma al nuevo dique de 526 metros de largo. El material llega por barco desde Castellón y, una vez en su lugar, se hunde y se rellena. El avance de las obras no ha acallado las críticas esta actuación, más bien al contrario. La plataforma SOS Can Vairet encabeza las protestas desde su página web. Desde allí se puede seguir prácticamente cómo avanzan las obras día a día. «Nuestro principal objetivo será ir recordando a la sociedad civil calvianera y mallorquina esta atrocidad que se comete bien con el beneplácito, bien con la inacción y silente consentimiento de la mayor parte de nuestra clase política», aseguran.

También se han registrado quejas vecinales, sobre todo por la intensa actividad en las obras. La construcción avanza todos los días, incuídos los fines de semana, incluso se ha trabajado alguna noche, lo que ha provocado quejas por los ruidos. A finales de esta primavera, según planea la empresa constructora, tiene que estar lista la primera fase de las obras, que supondrá que todos los bloques del nuevo espigón estén asentados. El próximo año se culminarán las obras de la ampliación, que permitirán el amarre de ochenta yates más.