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La vendimia puede ser la excusa perfecta para casi cualquier cosa. Las Festes des Vermar de Binissalem recogen así un amplio abanico de actividades que pasan por propuestas tan serias como el popular concurso de racimos o la propia Fira prevista para hoy o propuestas tan versátiles como lo es el ya popular concurso de carrozas, en el que el sarcasmo y el puro cachondeo conviven sanamente con la tradición.

En la edición de ayer participaron 51 carrozas, por segundo año consecutivo, algunas concursando en la categoría infantil de menores de 16 años, lo que da todavía más diversidad a un concurso que saca a la calle a todos los binissalemers. A las puertas de sus casas disfrutan de ver pasar el imaginativo desfile en torno a un único motivo, es Vermar y con una infinidad de propuestas.

No podían faltar este año olímpico alusiones deportivas con la carroza Fitness o la de las olimpiadas ni tampoco otras referencias a la actualidad como un tanque bélico.

También como cada año hubo imaginativas propuestas incluyendo populares personajes o productos, como la muy aplaudida carroza de Asterix o el guiño aseven up.

Los más mayores abrieron con su propuesta para la tercera edad un desfile que comenzó como viene siendo habitual con más de media hora de retraso y gran expectación y que se prolongó durante más de dos horas antes de saber el resultado de las votaciones del jurado que dieron el triunfo a «Pachanga acà del déu Bacus», en la categoría juvenil; «Sa nostra sini», en tradicional, y «Es paneret» como la más original.