En la imagen el edificio conocido como el hostal de Cas Tix. El proyecto preveía demoler la parte situada junto a la carretera.

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La Comissió Insular d'Urbanisme i Patrimoni aprobó ayer por unanimidad el informe técnico sobre los elementos patrimoniales afectados por el proyecto del Govern balear de desdoblamiento del tramo de la carretera C-713 entre Inca y sa Pobla para convertirlo en autovía. Este informe se realizó el pasado 27 de agosto, cuando las obras ya habían comenzado, aunque éstas contaban con la autorización de Patrimoni desde el principio. Entre las valoraciones sobre los elementos afectados por las obras, los técnicos dictaminan que el hostal de Cas Tix, situado en el kilómetro 37'8, en el municipio de Campanet, «no puede ser demolido y se ha de conservar. El hostal de Cas Tix forma parte de un patrimonio histórico vinculado a la que siempre ha sido la principal carretera de la Isla. Las obras de desdoblamiento no pueden suponer la desaparición de estos elementos». El proyecto de la autovía preveía demoler la parte derecha de este edificio.

En las conclusiones del informe técnico aprobado ayer por la Comissió Insular d'Urbanisme i Patrimoni, se certifica además que las obras ya iniciadas han supuesto la desaparición de la teulera de Ca sa Rotera, lo que se considera «una grave pérdida patrimonial», teniendo en cuenta además que el Ajuntament de Campanet estaba ya en proceso para proteger a través de su catálogo municipal todos estos elementos: el hostal de Cas Tix, la casa y teulera de Ca sa Rotera y las casas de Son Jan.

El PSM ya advirtió públicamente el pasado mes de junio, al iniciarse las obras, que el proyecto supondría la demolición de este conjunto patrimonial ubicado junto la carretera, muy utilizado por los viajeros durante el siglo XIX. El representante del PSM en la Comissió Insular d'Urbanisme i Patrimoni, Antoni Alorda, criticó ayer que «PP y UM no hicieron caso de los ruegos que realizamos en el pleno del Consell para proteger el conjunto patrimonial, y ahora aprueban un informe técnico elaborado después del inicio de las obras, cuando ya ha desaparecido un edificio a proteger, y que demuestra que la autorización se dio con un estudio insuficiente». Alorda considera demostrado que la autorización que dio Patrimoni para comenzar las obras de la autovía no estaba suficientemente documentada. El propio informe aprobado ayer por la Comissió Insular d'Urbanisme i Patrimoni remarca que el estudio de impacto ambiental realizado en octubre de 2003 para el proyecto de la autovía entre Inca y sa Pobla, «únicamente incluye los yacimientos arqueológicos cercanos a la carretera. Este estudio deja de lado totalmente cualquier otro tipo de patrimonio, como etnológico o arquitectónico. Faltan los puentes, las acequias, los hitos, y hasta una cruz de término, declarada Bien de Interés Cultural».