Para los comerciantes, el desfile de moda de Manacor ha supuesto una mala imagen y una gran pérdida de prestigio.

TW
0

Mucha indignación. Esta es la sensación general entre los comerciantes de Manacor por el fracaso en la organización de la I Desfilada de Moda, que tuvo lugar el pasado domingo en los actos de la Fira de Setembre, y que «ha ocasionado un mala imagen de Manacor al exterior». Hasta una hora y media tuvieron que esperar los asistentes al acto, y que en teoría estaba programado para las 18:30 horas, entre la crispación del público que empezó a abuchear primero por el retraso, y después, por la poca calidad de la pasarela.

La empresa organizadora del evento, Sagitarius, se dirigió al presidente de los comerciantes de las Avingudes, Joan Egidos, para trasladarle su propuesta de organizar un pase de moda durante la Fira de Manacor. El proyecto ascendía a 9.000 euros, de los cuales 5.000 fueron aportados por los 20 comercios participantes a 250 euros cada uno, con una subvención de la PIMEM. El Ajuntament de Manacor, según su delegado de Comercio Andreu Vecina, «estudiamos la oferta de Sagitarius y decidimos aportar 800 euros para promocionar el comercio de la ciudad».

Joan Egidos dijo que «desde un primer momento ya hubo mala organización ya que las modelos tenían que venir a probarse los vestidos semanas antes y vinieron en el último momento. Pidieron la talla 32 a última hora y ninguna tienda de Manacor dispuso de esa medida y claro, los vestidos de las modelos eran tallas bastante superiores, con la mala imagen que eso supuso, a lo que hay que añadir el exceso de retraso con que empezó el desfile». La irritación de los comerciantes fue tal que algunos despojaron lágrimas de impotencia al ver como el público abandonaba la plaza Ramon Llull, y observar como sus comercios eran los últimos en promocionar su ropa, en una plaza que quedó totalmente vacía.