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LL. GARCIA
La crisis dentro del pacto entre UM y el PP por el nombramiento de Miquel Nadal como teniente de alcalde y la correspondiente destitución de Antoni Arbona de su cargo continúa. Según ha podido saber este diario, en una reunión celebrada el pasado viernes y a la que asistieron altos cargos de ambos partidos -José María Rodríguez, en nombre del Partido Popular, y Damià Nicolau, en representación de Unió Mallorquina-, UM habría condicionado la continuidad del pacto a la destitución de Miquel Nadal de todos sus cargos, extremo que trascendió de la reunión y que sin embargo ayer no fue ni confirmado ni desmentido por el secretario general de Unió Mallorquina. A pesar de eso, Nicolau admitió una situación «muy tensa» entre populares y nacionalistas que se habrían dado un plazo de tiempo, que acaba el próximo miércoles, para solucionar las diferencias sin admitir que la destitución de Nadal sea condición indispensable para llegar a un acuerdo que permita seguir con el pacto.

Por parte del PP tampoco ha habido ninguna declaración oficial sobre el contenido de esta reunión, aunque fuentes próximas al grupo municipal han asegurado que la voluntad es continuar gobernando con Unió Mallorquina, por lo que «esperan llegar a un acuerdo satisfactorio para ambas partes». La tensión entre UM y el PP se inició cuándo se llevó a pleno la adjudicación del servicio de recogida de residuos. En esta sesión plenaria, el comité local de UM había decidido que el voto de sus concejales tenía que ser contrario a la adjudicación, pero Nadal se alineó con el PP junto con Bartomeu Pomar (UNISO), lo que cayó mal dentro del partido nacionalista.

Una semana después el alcalde destituyó a Arbona cómo a teniente de alcalde y posteriormente nombró a Nadal, quien aceptó el cargo. El nombramiento del popular Simarro no puso fin a la crisis del equipo de gobierno.