TW
0

T.J.ESCANELLAS
Un año más, el pueblo de Mancor de la Vall celebra el vuelo del cuervo «Rasputín», que es lanzado por una tirolina desde lo más alto del campanario de la iglesia hasta el centro de la plaza del Ajuntament, donde dos jóvenes de la localidad disfrazados de San Antonio y San Pablo lo esperan tras su aterrizaje.

El pueblo de Mancor celebró ayer, entre otros actos, la representación de esta leyenda. Para ello, se instaló en el centro de la plaza un cueva realizada con madera de pino y allí esparaban al cuervo los dos jóvenes del pueblo con la indumentaria para representar a los santos.

Este acto se lleva a cabo para conmemorar una leyenda bíblica que cuenta que, en plena persecución romana, San Antonio y San Pablo no hallaron otro refugio que una cueva totalmente vacía donde las posibilidades de obtención de alimento eran nulas. Un cuervo entró en la cueva y les trajo comida durante el tiempo en que permanecieron escondidos en este enclave.

Además, se dispuso de una tirolina desde lo alto del campanario hasta la cueva y, después del aviso de las campanas, se soltó al cuervo atado a la tirolina, que descendió poco a poco hasta los jóvenes y les hizo la entrega simbólica de un pan.

Más tarde, comenzó el desfile de las carrozas realizadas por la gente del pueblo y la bendición frente a la plaza, dando así por finalizadas las tradicionales fiestas de Sant Antoni en Mancor.