Gonzalo Aguiar explica el proyecto a varios concejales de Andratx. Foto: MICHEL'S

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El Consell de Mallorca recibió las competencias en materia de carreteras a principios de año y ayer puso en marcha la construcción de la variante por los terrenos de Son Esteve. El proyecto que será ejecutado arranca en la entrada de Andratx con un paso subterráneo bajo la calzada actual para el tránsito procedente de Palma y es, con leves modificaciones, el mismo que aprobó en 1999 la Conselleria de Foment (hoy Obres Públiques) entonces dirigida por Joan Verger. La conexión con el tramo entre Andratx y el Port se realiza mediante una nueva rotonda de 28 metros de diámetro.

Durante la presente legislatura y en contra de la opinión del Ajuntament, el Ejecutivo balear revisó aquel proyecto y a instancias del comité de evaluación de impacto ambiental, integrado por representantes de varias conselleries, decidió sustituir el paso inferior por otra rotonda, alegando para un menor impacto paisajístico y mayor seguridad vial. El director insular de Carreteres del Consell, Gonzalo Aguiar, explicó ayer las características de la variante a los responsables municipales, con el alcalde, Eugenio Hidalgo, al frente. Las obras deben estar listas en ocho meses, antes del próximo verano.

La variante tiene un presupuesto de dos millones de euros, una longitud de un kilómetro y una anchura de diez metros, distribuidos entre dos carriles de 3'5 y dos arcenes de 1'5. La conexión en dirección hacia el Port se realizará mediante un carril de desaceleración y el paso subterráneo, y con un carril de aceleración en dirección hacia Ciutat. El alcalde, Eugenio Hidalgo, señaló que esta actuación permitirá sacar del casco urbano el 60% del tráfico actual con destino u origen en el Port, cifrado en unos 20.000 vehículos diarios.