TW
0

La asociación de padres de alumnos del colegio público de Palmanyola ha denunciado el lamentable estado de este centro escolar, en el que los alumnos de diferentes edades se ven obligados a compartir aulas y no hay espacio cubierto para la realización de actividades recreativas o extraescolares. El servicio de comedor, por ejemplo, se realiza en el hall del colegio.

Los padres, a través de su presidente, Sebastià Ferrer, han expresado la preocupación de la comunidad escolar ante una situación que no parece llevar camino de arreglarse. De hecho, lamentan que casi cada año se produce el cambio del director y que el centro carece de proyecto educativo. Otra queja es que no hay un proyecto alternativo con el que completar la jornada continuada.

La actual problemática arranca del hecho de que hasta 1999 no había aula para los niños de tres años. Al autorizarse esta oferta, los niños de tres años ya han pasado por el local de los escoltas, el local parroquial y desde este curso en el colegio público, a costa de la antigua sala de audiovisuales. El Govern tiene aprobado un proyecto de ampliación para que haya tres aulas de educación infantil y seis de enseñanza primaria pero el concurso quedó desierto al no presentarse ninguna empresa constructora.

El director general de Planificó i Centres, Jaume Gual, explicó ayer a este periódico que la Conselleria d'Educació negocia directamente con una empresa constructora para que se haga cargo de este proyecto que tenía un presupuesto inicial de 161.534 euros (26'8 millones de pesetas). Tras un incremento del 10%, esta obra podría ser adjudicada a finales de este mes, comentó Gual, quien dijo comprender las quejas.