Detalle de una de las placas con el yugo y las flechas en una vivienda de Palma. | Podemos

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Cuarenta años después de la muerte del dictador Francisco Franco el yugo y las flechas siguen muy presentes en las calles de Palma. El símbolo de Falange se instaló bien visible en las fachadas de las millones de viviendas sociales en España y Baleares no es ajena al fenómeno.

Aunque algunos municipios como Inca hace tiempo que ejecutaron su retirada en cumplimiento de las leyes autonómica y estatal de memoria democrática, la capital balear se resiste a dar el paso. Podemos ha elevado este lunes una propuesta a las juntas de distrito para que el símbolo de falange salga de las calles de la ciudad, pero el PP ha decidido dejar la propuesta sobre la mesa para estudiar «qué administración es la competente para su retirada». Sus socios de Vox tildan la propuesta de los morados de «ataque contra el patrimonio».

Podemos ha localizado más de veinte placas del Ministerio de Vivienda Franquista solo en el distrito norte de Palma. «Suelen estar sobre los portales de acceso a los edificios en zona pública y a la vista desde las aceras», explican los morados.

Advierten de que mantener el yugo y las flechas a pie de calle «atenta contra los derechos de las víctimas del franquismo y vulneran el artículo 23 de la Ley 2/ 2008 de Memoria y Reconocimiento Democrático de les Illes de les Illes Balears».

Los morados consideran que la decisión del PP de dejar la propuesta sobre la mesa «no es más que una excusa para retrasar la retirada gasta la derogación de la Ley de Memoria Democràtica que planean junto con sus socios ultras de Vox». «Sabemos que la competencia para la retirada es municipal, previa autorización de las comunidades de vecinos porque otros ayuntamientos como el de Inca ya las han empezado a retirar», dice la regidora Lucía Muñoz.

Podemos afirma que su solicitud «ha enfadado a Vox». El partido de extremaderecha considera que «las placas son patrimonio y deben conservarse». Muñoz explica que en ningún momento los morados han pedido que sean destruidas. Defienden su traslado al Museo de la Ciutat «para su conservación resignificación». «No queremos borrar el pasado, todo lo contrario, po eso también hemos solicitado la creación de un Museo de la Memoria en Palma, para que albergue todo el patrimonio y la documentación histórica de los años de la Guerra Civil y la dictadura, pero de una forma respetuosa con la dignidad de las víctimas de las atrocidades del régimen», concluye la concejala.