Un camión de Mudanzas Suñer

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Si antes una mudanza suponía unas doce horas de trabajo, ahora las hacemos en seis», afirma José Luis Silvente, responsable de Mudanzas Suñer. Los camiones que trasladan enseres de una vivienda a otra también están notando un cambio de tendencia. «Los clientes intentan reducir gastos y ellos se llevan en sus coches todo lo que pueden, nosotros solo trasladamos los muebles grandes», afirma Silvente.

Los muebles de Ikea, por cierto, «se infiltran en todos los sitios, incluso en las casas con más poder adquisitivo», reconoce el profesional de las mudanzas, que advierte que «de la Isla se va más gente de la que viene».

Silvente también ha notado un cambio en los trabajos que les encargan: «El 75 por ciento de los traslados son de gente que se muda de la Isla hasta la Península. Hay muchos profesionales de la restauración y la sanidad que se van a Andalucía porque aquí el precio de la vivienda es desorbitado. Y el resto, el 25 por ciento, son extranjeros de nivel que se mudan a la Isla».

La prueba está en las cifras que manejan. Cada mes su empresa lleva hasta la Península 135 metros cúbicos de enseres y muebles de personas de origen español que deciden dejar Mallorca, empujados por los altos precios de la vivienda. De vuelta solo llenamos cada mes entre 40 y 45 metros cúbicos pero no son gente común, sino extranjeros de alto poder adquisitivo», afirma Silvente.