Imagen de archivo de unas obras, en Palma. | Pere Bota

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Según el teniente de alcalde de Urbanismo, Óscar Fidalgo, el último informe elaborado por el Ajuntament de Palma cifra en un tiempo medio de dos años el plazo en el que se concede o deniega una licencia de obras.

En este sentido, «ya anuncié un plan para que, antes de enero, podamos agilizar los plazos», advirtió el responsable municipal quien recordó que, por ley, las licencias deben resolverse en un máximo de tres meses, pese a que en ocasiones no es posible a causa de la necesidad de tener informes sectoriales de terceros que dilatan el tiempo.

Pese a todo, «trabajaremos para facilitar que el funcionario y el administrado tengan claras las reglas y que se acorten», dijo. «Existen mecanismos que han funcionado en otras administraciones públicas de todos los colores políticos», añadió. Se trataría de simplificar procesos para que sean más claros. «Pese a que la licencia es un acto reglado, hay que evitar cualquier criterio de discrecionalidad».

Este plan del área de Urbanismo quiere presentarse antes de que finalice el año y «se ejecutará de forma progresiva». En estos momentos «estamos acelerando la concesión de licencias que llevaban paradas desde hace varios años», explicó Fidalgo.

Por otra parte, el plan contempla, como ya se había dicho, la eliminación de la cita previa con la adecuación de una ventanilla única para profesionales y técnicos. De esta manera, los usuarios podrán presentar y resolver sus dudas urbanísticas de manera presencial de lunes a viernes y se aplicará un protocolo especial y personalizado de atención a las personas mayores de 65 años.