Reunión con los moteros. Uno de los convocantes de la protesta de los motoristas del pasado miércoles, Xavier Nadal, acudió al pleno para solicitar la retirada de las medidas que les afectan y se reunió con el regidor, Francesc Dalmau, para pedirle más diálogo con los afectados . | Jaume Morey

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El pleno del Ajuntament de Palma aprobó el texto inicial del Pla de Mobilitat Urbana Sostenible, PMUS, entre las quejas de la oposición que aseguró que se trata de un documento que nace sin un estudio económico adecuado, sin la participación y colaboración de las entidades afectadas, con medidas que «ahogarán» a mercados y pequeño comercio y sin el «preceptivo y obligatorio» informe    del Consell de Mallorca. El regidor del área, Francesc Dalmau, defendió la necesidad de definir la movilidad sostenible y reducir las emisiones en el municipio, objetivos principales de la normativa que incluye 40 líneas concretas y tendrá una vigencia hasta el año 2030.

El PMUS, igualmente, pretende disminuir el uso de vehículos privados e incluye medidas para incrementar los desplazamientos a pie por Palma en un dos por ciento y el crecimiento del transporte público, en un 5 por ciento. Para ello, y dentro de las líneas estratégicas, se ampliará la red básica para viandantes con la idea de que toda la población tenga a menos de 5 minutos un «eje de calidad» que le conecte con el resto del municipio. En lo que se refiere al transporte publico se crearán 12 kilómetros de nuevos carriles para autobuses y se reforzará los corredores de alta demanda.

Dalmau también destacó, cuando lo presentó, que el plan prevé la creación de 54 nuevos kilómetros de carriles para bicicletas, la creación de 16 nuevos aparcamientos, de los que seis serán disuasorios, la ampliación hacia el Eixample de la ORA con 12.000 nuevas plazas y la creación de zonas de baja emisión.

El texto, sin embargo, no convenció a la oposición ya que tanto Ciudadanos como Vox pidieron su retirada, mientras que el PP presentó 8 alegaciones entre las que destaca, por la polémica generada, lo relativo a las motocicletas. Cabe recordar que el punto 24 del plan habla de la necesidad de estudiar la posibilidad de que estos vehículos paguen la ORA si no estacionan en los espacios específicos y que no puedan entrar en la zona Acire. El regidor de Mobilitat recordó que estas medidas ya estaban incluidas en el anterior plan que aprobó el Partido Popular y que nunca se pusieron en marcha. Asimismo destacó que Cort no tiene previsto aplicarlas a «corto y medio plazo».

Otro de los puntos de actualidad que incluirá el texto es la creación de una zona ZAR en la calle Bonaire y las aledañas en vez del Acire previsto inicialmente. Esta medida, que se aplicará tras la aprobación definitiva del PMUS, permitirá la libre circulación por la zona de Sant Jaume pero restringe el aparcamiento a residentes y autorizados.