Los márgenes del Torrent Gros se convertirán en un parque lineal. | Juan Miguel Giménez

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El nuevo Plan General de Palma incluye en su propuesta cuatro nuevas grandes zonas verdes que, en caso de aprobarse, oxigenarán la ciudad y le permitirán contar con varios corredores ecológicos que la atravesarán desde los barrios periféricos hacía el mar. La idea del proyecto, en consonancia con la normativa europea, es configurar una red de parques o espacios verdes que comuniquen las diferentes partes del núcleo urbano aprovechando zonas de nueva construcción, que se tendrán que adaptar a la normativa, o utilizando los márgenes de los torrentes.

Así el documento, que aún está en fase de alegaciones, contempla la creación de una gran zona verde entre el estadio de Son Moix y Son Ximelis que se denomina corredor de Son Roca. Este terreno es urbanizable en parte pero las futuras promociones tendrán que respetar una franja ecológica que terminará con el tiempo, asociada con el torrente de sa Riera y la llamada Falca Verda. La segunda gran propuesta del Plan prevé otro gran parque lineal aprovechando los márgenes del Torrent Gros, desde el límite entre Palma y Marratxí hasta el mar. El vigente Plan actual, que data de 1998, permite la construcción de inmuebles cerca de los torrentes pero con la nueva normativa se descarta esta posibilidad ya que se declararán como no urbanizables. «La idea es evitar los desbordamientos que la construcción dentro o cerca de los torrentes pueda crear y, al mismo tiempo, recuperar recursos ya que, en caso de fuertes lluvias, el agua se filtrara por esas zonas repobladas y llegará a los acuíferos», señala Gabriel Horrach, director general de Urbanisme del Ajuntament de Palma.

Palma piensa en verde

La tercera gran zona natural prevista se localizará por la zona del Vivero, en Son Ametler, donde se creará un espacio que terminará vinculado al corredor de Torrent Gros citado anteriormente. Por último, y previsto en el área de Llevant, se creará un corredor ecológico junto a Son Güells y el Torrent de na Bàrbara que, como los otros, tiene como objeto aumentar el valor medioambiental de la circunscripción aprovechando las nuevas construcciones para unir los parques que se crearán. «Con esta ordenación urbanística las futuras promociones que se hagan nos permitirán pasar de zonas verdes aisladas a zonas verdes conectadas entre ellas», asegura Horrach.

Conectores

El director general de Urbanisme destaca, para explicar la filosofía del Plan General, el concepto de ‘Justicia Ambiental’ que garantiza el acceso a zonas verdes a todos los barrios del municipio, por eso señala la importancia que tendrán los conectores verdes urbanos, calles con anchura suficiente, habla de 20 metros, que unirán transversalmente las grande franjas verdes y crearán una estructura ecológica con forma de tela de araña sobre la cuidad. Otra ventaja de estos conectores es que permitirán reducir la dependencia de los vehículos privados ya que estarán formados por espacios ajardinados y calles de uso preferente para viandantes y bicicletas. El próximo 15 de febrero acaba el plazo para presentar alegaciones para una normativa que, en principio, tendrá una vigencia de 20 años y marcará el desarrollo urbanístico de Palma.

El apunte

Recuperación de los márgenes de torrentes y creación de nuevos parques

Las infraestructuras verdes, según los expertos, promueven el desarrollo de una economía circular y una gestión sostenible del territorio. Es por eso, entre otras cosas, por las que el Plan, aparte de la conservación del paisaje, apuesta por dos ejes de actuación, la restauración, recuperando zonas como los márgenes de torrentes, y la creación de grandes zonas paisajísticas aprovechando nuevas construcciones.