Una trabajadora limpia las calles con una manguera. | miquel a. cañellas - GRUP SERRA

Controversia en las pruebas de acceso al bolsín para peones especialistas de Emaya. UGT denunció que las pruebas físicas celebradas hace unos días fueron «desproporcionadas y desequilibradas» y el 98 por ciento de las mujeres de más de 50 años suspendió la prueba del lanzamiento del balón medicinal.

«El dato deja claro que la empresa municipal no establece las herramientas adecuadas para evaluar las capacidades físicas de los aspirantes acordes a la edad», señaló el sindicato. UGT advirtió que «esto no sucede en otros servicios públicos, como los cuerpos de seguridad del estado o de bomberos».

Por su parte, Emaya aclaró que «no hay discriminación por edad para presentarse. No obstante, todas las personas deben tener un mínimo de condiciones físicas para un trabajo que requiere esfuerzo: barrido manual de calles, manejo de carro, escoba, equipo a presión, desbrozadora, recogida de trastos, vaciado de papeleras», entre otros.

Sin discriminación

Fuentes de Emaya advirtieron que las condiciones físicas se valoran con la prueba de resistencia (correr 2,4 kilómetros) y de fuerza con el lanzamiento del balón.
Emaya reveló que «de 60 candidatas, 44 fueron aptas en estas pruebas físicas (el 73,33 por ciento). Siete mujeres mayores de 50 años se presentaron a las pruebas y dos fueron aptas».

Fuentes de Emaya señalaron que el órgano de selección dio el máximo de facilidades y «aunque se establecían dos intentos por prueba, al final se dieron tres a los candidatos. Todos los participantes firmaron los resultados sin ningún problema ni incidente».