Unos cuatrocientos antitaurinos y una veintena de taurinos se concentran con motivo de la corrida de toros de este viernes en el Coliseo Balear. | T. Ayuga

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Ni sol, ni sombra. La jornada taurina de este viernes se hizo a la luz de los focos tras un precalentamiento subido de tono y mucho calor. Había tres protestas convocadas, la primera y más numerosa, la animalista. Congregaron alrededor de 400 personas que se fueron sumando a la acera de enfrente del Coliseo Balear desde las siete de la tarde hasta entrada la noche.

Justo en frente, algunas banderas y una veintena de personas reivindicaron los toros como cultura española y pidieron poder llevar a menores a la corrida. Sin embargo, sin necesidad de alzar la voz, miles de personas llenaron la plaza en la primera corrida de toros después de que el Tribunal Constitucional anulara los artículos más polémicos de la ley autonómica de Regulación de las Corridas de Toros y Protección de los Animales.

En la calle la guerra fue a gritos. Los antitaurinos convocados por la Associació Animalista de Balears (Assaib) pedían una «Mallorca antitaurina» y aseguraban que «esta plaza la vamos a cerrar». Su momento duró apenas media hora hasta que tronó Y viva España de Manolo Escobar desde un altavoz pasado de decibelios en el interior de la plaza de toros. La banda sonora previa al espectáculo encendió los ánimos de los manifestantes y atropelló los gritos de sus protestas. En poco tiempo desfilaron el Himno de la legión, el Toro enamorado de la luna y un Cara al sol que provocó e indignó a lo concentrados.

«Llevaremos a los tribunales cualquier infracción que cometan ya sea el transporte de los animales, la entrada de niños o el control antidopaje», aseguraba Cristina Ibáñez, coordinadora de Animanaturalis en Barcelona, que viajó adrede para ir a la protesta.

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Junto a ella, un alemán se manifestaba por primera vez contra una corrida. «Llevo 26 años en Mallorca y sé que es a Madrid donde hay que ir a protestar, esto es culpa del Constitucional», aseguró Gernot Hackl. Sin embargo, «mientras haya mataderos, experimentos con animales o calesas, Mallorca será asesina», se lamentó una de las convocantes, Aída Cortecero.

Toros en Mallorca

A favor de los toros

A la misma hora llegaba el líder de Vox Baleares, Jorge Campos. «Vengo a manifestarme», dijo, usando de capa una bandera de España. Sin embargo en su protesta protoros apenas hubo cuórum y terminó siendo una improvisada sesión fotográfica.

Donde no paró de haber aficionados fue en la cola de las taquillas para comprar una entrada. «Defiendo la libertad de las personas, la que tienen para manifestarse y la que tenemos para ir a los toros», dijo la senadora Maria Salom, mientras esperaba su turno. «Al final se ha demostrado que los toros son constitucionales», sentenció a su lado, José F. Conrado de Villalonga.

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