La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas. | MARISCAL

Dirigentes de Ciudadanos autonómicos y municipales que quieren recuperar «los principios y valores» con los que el partido naranja creció de la mano de Albert Rivera, se han organizado para exigir la dimisión de Inés Arrimadas y forzar la convocatoria de una Asamblea extraordinaria. Están promoviendo la recogida de firmas para promover la celebración de un congreso extraordinario (se requiere la firma de un tercio de los afiliados (como reflejan los estatutos, o que así lo decida la ejecutiva), y lo están haciendo en medio del proceso de refundación que ha puesto en marcha Arrimadas tras la debacle de las andaluzas, el pasado 19 de junio.

Este proceso culminará en diciembre con la votación por parte de las bases de las propuestas que se hayan planteado para relanzar el partido, en caída libre tras los sucesivos desastres electorales y políticos acumulados desde 2019, empezando por las generales del 10N, en las que Rivera dejó al partido con 10 escaños de los 57 que obtuvo en las elecciones anteriores de junio. También se adoptará una decisión sobre el liderazgo de Inés Arrimadas. El movimiento está impulsado por cargos de toda España, entre ellos la diputada en las Cortes de Aragón y exdirigente nacional con Rivera, Susana Gaspar; la portavoz en el Parlamento de Asturias, Susana Fernández, y el secretario de Organización asturiano, Sergio García; y las vicealcaldesas de Zaragoza, Sara Fernández, y de Alicante, Mari Carmen Sánchez. También se ha sumado a este movimiento el diputado y secretario de acción institucional de Aragón, Carlos Ortas, y los diputados provinciales por Valencia, Juan Córdoba, por Alicante, Javier Gutiérrez, y Jaén, Ilde Ruiz; además de la exsenadora por Andalucía y exsecretaria de organización, Mar Hormigo.

«Somos Ciudadanos», que es como se ha bautizado esta nueva corriente crítica, surge ante «la ausencia de autocrítica y el pasotismo con los afiliados», que está provocando «la huida de talento interno, quedando actualmente 6.000 afiliados en toda España» ha asegurado Sergio García. Apuesta por revertir esa situación y «volver a ilusionar», según insiste en un comunicado, mientras que Susana Gaspar asegura que el partido tiene que volver «a la senda de la cordura y el sentido común», criticando los apoyos al Gobierno de Pedro Sánchez y los movimientos estratégicos del partido de los últimos años, a raíz de la fallida moción de Murcia que negociaron con los socialistas. «No hay nada más antiliberal que Sánchez y Podemos», insiste Gaspar, una de las promotoras de esta plataforma, que ha difundido un manifiesto reivindicando la historia del partido, en el que, según los firmantes, conviven actualmente dos almas, una que encarnan los que se sintieron atraídos por sus ideas y principios y trabajaron de manera altruista «para construir y hacer crecer este proyecto liderado por Albert Rivera». La otra, critican, los que se acercaron animados por las encuestas, «exigiendo puestos y cargos, convirtiéndose en el núcleo más cercano a Inés Arrimadas que la han convertido en una presidenta despegada de la realidad, que utiliza a Cs como escudo para ocultar su propia crisis».