El portavoz del PSOE en el Congreso da una rueda de prensa en el ámbito de la celebración de la reunión de la Junta de Portavoces. | Efe

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El PSOE ha rechazado debatir en el Pleno del Congreso la comisión de investigación sobre las llamadas 'cloacas' que fue planteada hace dos semanas por sus aliados de Unidas Podemos y de las formaciones independentistas. La iniciativa, impulsada por Unidas Podemos y los independentistas de ERC, Junts, Bildu, PDeCAT y la CUP, buscaba pedir en el Congreso la creación de una comisión de investigación sobre las llamadas 'cloacas' del Estado, desde las operaciones que se atribuyen al excomisario José Manuel Villarejo hasta el supuesto uso del programa 'Pegasus' para espiar.

En concreto, la propuesta era investigar «la vinculación de diversos estamentos oficiales del Estado y un entramado mediático, empresarial y 'parapolicial', con recursos y armas reservadas a organismos estatales, al servicio de intereses espurios al margen del interés general». En la Junta de Portavoces de este martes los firmante pidieron que este asunto se debatiera en el próximo Pleno del Congreso, pero el PSOE se ha negado y ha sumado mayoría con los votos del PP, Vox y Ciudadanos, que también se han opuesto.

En rueda de prensa posterior, el portavoz del Grupo Socialista, Héctor Gómez, ha indicado que una comisión de investigación «no es el cauce» para esclarecer estos asuntos y que el lugar para investigar estos supuestos espionajes es la Comisión de Gastos Reservados, cuyas reuniones son secretas y que ya está en marcha tras modificarse los requisitos para que entraran los independentistas. De hecho, la anterior responsable del Centro nacional de Inteligencia (CNI), Paz Esteban, ya compareció ante dicha comisión para informar del espionaje con el programa 'Pegasus', tanto al Gobierno como a políticos independentistas.

El Congreso ya ha realizado dos investigaciones relacionadas con las llamadas 'cloacas', ambas relacionadas con el ministerio del Interior del Gobierno del PP de Mariano Rajoy una en 2017 sobre la cúpula policial de Jorge Fernández Díaz y la de esta legislatura centrada en la 'operación Kitchen' para sustraer documentos al extesorero Luis Bárcenas y dificultar investigaciones judiciales contra el PP.

A las conclusiones de esas comisiones se remiten precisamente Podemos y los independentistas para afirmar que existió «un sistema institucionalizado, al margen de la ley y sufragado con fondos públicos, para perseguir con métodos mafiosos a una determinada disidencia política». Pero el socio minoritario del Gobierno y el resto de firmantes ponen en duda las palabras del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y del propio presidente Pedro Sánchez negando que hoy siga existiendo este tipo de tramas. «No se han explicado los movimientos llevados a cabo por el Ministerio», aseguran en su escrito, recogido por Europa Press.