El rey emérito Juan Carlos I recoge una placa por promocionar la vela de manos del patrocinador tras la regata disputada este domingo en Sanxenxo. | Lavandeira

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El rey Juan Carlos I ha protagonizado este domingo una intensa jornada en su último día con actividad pública en Galicia tras regresar a España y en la víspera de reunirse en el Palacio de la Zarzuela, en un encuentro privado, con su hijo Felipe VI y otros miembros de la familia real, a los que ha dicho tener «muchas» ganas de volver a ver. Apenas superadas las diez y media de la mañana, el rey emérito hizo acto de presencia en la sede del Real Club Náutico de Sanxenxo (Pontevedra), eje central de sus apariciones en este fin de semana largo (llegó el jueves por la tarde), el primero que pasa en España después de que hace 21 meses trasladara su residencia a Abu Dabi (Emiratos Árabes Unidos) perseguido por el escándalo de sus negocios en el extranjero.

En un primer instante, Juan Carlos I rehusó hacer declaraciones a la prensa, aunque, tras desayunar y pasar en el interior del club algo menos de una hora, dejó las instalaciones rumbo al pantalán y, en ese momento, sí atendió las preguntas de los periodistas. «Pregunta. Pregunta tú», le respondió a uno de los informadores que le inquiría acerca del próximo encuentro con los miembros de la Casa Real, una respuesta dada en un tono seco y cortante, cerrada con un gesto con su mano derecha. «Yo estoy aquí, en Sanxenxo», añadió acto seguido, mensaje enviado en un fin de semana en el que ha recibido la visita de su hija la infanta Elena y de algún otro familiar, pero no de su hijo ni de autoridades políticas destacadas. Tras esto, el rey emérito embarcó a bordo del «Bribón 500», su barco, con el que hoy sí pudo competir como parte de la tripulación en una nueva jornada de regatas del Trofeo Viajes InterRías en la categoría de 6 Metros, después de que ayer no pudiera hacerlo por las condiciones meteorológicas.

El equipo de Juan Carlos I finalizó en cuarta posición la manga del día de hoy, aunque los buenos resultados cosechados en la jornada del viernes le han permitido obtener la victoria final en esta prueba perteneciente a la Copa de España de vela. Tras algo más de dos horas en el mar, el emérito regresó a tierra y participó en la entrega de trofeos de esta competición, donde él mismo recibió el galardón que acredita a su embarcación como la vencedora de la prueba, en un escenario al que subió acompañado de su anfitrión y amigo Pedro Campos y del resto de la tripulación. No fue la única vez que pisó la tribuna colocada en el puerto de Sanxenxo, dado que previamente ya le había sido entregada una placa por parte del Real Club Náutico de la localidad que le agradece su «colaboración» con el deporte de la vela y su promoción de la villa y de toda Galicia como destinos turísticos. A su salida de esta ceremonia, y de nuevo desde el coche de Pedro Campos, Juan Carlos I atendió otra vez más las preguntas de la prensa y sus palabras fueron más amables que por la mañana. «Muchas», fue su respuesta acerca de las ganas de ver a su familia y dijo además esperar de ese reencuentro «muchos abrazos». Acto seguido, puso rumbo a Nanín, lugar próximo a Sanxenxo donde se hospeda y desde el que en las próximas horas, a la espera de concretar el momento exacto, partirá hacia Madrid para pasar el que será su último día en España antes de regresar de nuevo a los emiratos.

El rey emérito ha centralizado la atención política y mediática durante todo el fin de semana y su presencia, lejos de ser anecdótica, ha provocado todo tipo de declaraciones de líderes políticos e institucionales. Si el sábado fue cuando más arreciaron las críticas hacia su figura, incluidas las emitidas por miembros del Gobierno como Alberto Garzón, hoy ha sido cuando el líder del PP y de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, ha defendido su presencia en Galicia y ha censurado que se utilice «como coartada para erosionar la Constitución española y la jefatura del Estado». En declaraciones con motivo de su intervención en el congreso del PP gallego, Feijóo ha sostenido que «el rey está haciendo lo que le corresponde, de acuerdo con sus derechos y libertades», además de terciar que «no parece razonable» que se ponga en duda la idoneidad de su presencia cuando «no tiene causa pendiente alguna» y «ha sido rey de España durante varias décadas». Por su parte, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha evitado hacer alusión expresa este 22 de mayo al regreso de Juan Carlos I, pese a mantener agenda pública con un acto en Granada junto al que será el candidato del PSOE a las próximas elecciones andaluzas, Juan Espadas.