57

La expectación era total. El rey Juan Carlos I ha aterrizado este jueves a las 19:15 horas en el aeropuerto vigués de Peinador para disfrutar de una breve y criticada visita, la primera desde que se exilió hace dos años en Abu Dabi. Tras descender del avión privado, el emérito ha sido recibido por la infanta Elena y se han fundido en un cariñoso abrazo. Juan Carlos I y su hija han salido de Peinador en el coche particular de Pedro Campos. Delante iban Campos y el rey emérito, que ha saludado al bajar la ventanilla, y detrás, la mujer del regatista y la infanta.

Noticias relacionadas

El rey emérito ha vuelto a pisar suelo español tras 21 meses después de su marcha en agosto del 2020 para vivir en Abu Dabi. El regatista y presidente del Real Club Náutico de Sanxenxo, Pedro Campos, también lo esperaba a pie de pista para llevarlo a descansar en su domicilio, en el que se alojará durante sus tres días de estancia en Galicia. La infanta Elena había llegado horas antes, también a Vigo. En un vuelo comercial procedente de Madrid, la hija mayor de los reyes eméritos Juan Carlos y Sofía ha aterrizado en el aeropuerto de Peinador minutos antes de las 17.00 horas de este jueves. La infanta Elena llegó en un avión de Iberia, del cual bajó directamente a pista. Vestida de blanco y con uno de sus característicos sombreros, fue recogida por una furgoneta, para ser trasladada a la terminal. Allí ha esperado a su padre.

A su llegada a Sanxenxo varias decenas de vecinos les esperaban para recibirles a la altura de la carretera, ya que la Guardia Civil había cortado el acceso a la casa del regatista, donde se encontraban numerosos medios de comunicación. Con banderas de España en la mano, han sido fueron muchos los ciudadanos que han aplaudo a Juan Carlos I en cuanto ha llegado, aunque también ha habido protestas, como la de Bruno, que ha posado con una pancarta en la que se podía leer: «Fiel, ejemplar, animalista». A su llegada a la altura del callejón por donde han accedido al domicilio de Campos, el rey emérito ha bajado la ventanilla para saludar a los vecinos que le han aplaudido a ambos lados de la carretera, justo antes de que los periodistas se hayan lanzado a preguntarle cómo se encuentra y qué siente tras 21 meses fuera de España. Juan Carlos no ha contestado, pero sí ha hecho una seña para indicar que todo va bien. Su primera aparición pública será en torno al mediodía de este viernes al acudir a un acto de bienvenida en club, donde lo recibirán sus amigos y el alcalde del municipio pontevedrés, Telmo Martín.

El que fuera monarca durante casi cuatro décadas permanecerá en Sanxenxo entre este jueves y el domingo o, incluso, la mañana del lunes, mismo día en que tiene intención de trasladarse a Madrid para estar con su hijo, Felipe VI, la Reina Sofía y demás miembros de la familia en el Palacio de la Zarzuela antes de regresar esa misma jornada a Abu Dhabi, «donde ha fijado su residencia de forma permanente y estable». Desde Zarzuela recalcan que la visita de Don Juan Carlos se enmarca en su deseo de «desplazarse con frecuencia a España para visitar a la familia y amigos» así como de «organizar su vida personal y su lugar de residencia en ámbitos de carácter privado» como trasladó a su heredero en la carta del pasado 5 de marzo.