El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, a su llegada a la sede del partido en Madrid. | J.J. Guillén

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El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha propuesto al Gobierno que deflacte la tarifa del IRPF para las rentas de menos de 40.000 euros, con efecto inmediato y retroactivo desde el 1 de enero, pero, ¿en qué consiste esta medida? La deflactación de la tarifa del IRPF consiste en ajustarla a la evolución de los precios para asegurar que los impuestos que paga el contribuyente mantienen una adecuada relación con su capacidad económica, una relación que puede verse alterada en momentos de inflación. Esto ocurre porque en momentos de elevada inflación, como el actual, un aumento de la remuneración no implica necesariamente un aumento de la capacidad económica, ya que como los precios son más elevados, se necesita más dinero para comprar lo mismo.

Sin embargo, como el IRPF es un impuesto progresivo, esta subida de la remuneración puede implicar pasar a un tramo más elevado del impuesto, lo que supondría pagar un tipo medio más alto aunque la capacidad económica no haya aumentado -o, si la subida salarial ha sido inferior a la inflación, haya disminuido-. Para evitar este desajuste, la tarifa del IRPF puede deflactarse, algo que no ocurre desde 2008, es decir, se pueden elevar los umbrales por los que se pasa de un tramo a otro del impuesto para mantener estables los tipos medios.

Ante los elevados niveles de inflación de los últimos meses, la reclamación de una deflactación del IRPF ha ido ganando protagonismo hasta saltar a la primera línea del debate político. Antes de la propuesta formal de Feijóo, Ciudadanos ya registró una propuesta en el Congreso de los Diputados al considerar que no ajustar la tarifa a la evolución de los precios contraviene el mandato constitucional de que el sistema tributario atienda a la capacidad económica del contribuyente. El director general de la Agencia Tributaria, Jesús Gascón, advirtió hace unas semanas de que aunque las tarifas no se hayan deflactado desde 2008, en estos años sí se han abordado otras medidas fiscales -como modificaciones de tipos, incentivos o deducciones- que lo compensan. Asimismo, subrayó que la deflactación del IRPF supondría una disminución de los ingresos públicos y que "los únicos que no se beneficiarían de esa medida serían los contribuyentes con menos rentas", porque están exentos del impuesto.