Trasplante de órganos en un hospital madrileño. | Efe

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España efectuó 4.781 operaciones de trasplante de órganos en 2021, un 8 % más que en 2020, gracias a 2.229 donantes, un 7 % más (40,2 por millón de habitantes), con lo que mantiene como referente mundial, aunque sin volver todavía a los datos de récord previos a la pandemia. Así, el sistema español de trasplantes retoma la tendencia positiva, duplica la tasa de donación de la Unión Europea (18,4) o cuadruplica la de Alemania (10,9), destacó este viernes la ministra de Sanidad, Carolina Darias, en la presentación del informe anual de la Organización Nacional de Trasplantes (ONT). Durante el segundo año de pandemia se realizaron 2.950 trasplantes renales, 1.078 hepáticos, 362 pulmonares, 302 cardíacos, 82 de páncreas y 7 intestinales.

La actividad de trasplante renal de donante vivo se incrementó un 25 %, hasta 323 casos, una actividad muy similar a la de 2019. Los órganos donados en 2021 procedían de 1.905 personas fallecidas y 324 de vivas (de un riñón). La principal causa de muerte de los donantes fue el accidente cerebrovascular, mientras que los que fallecieron en accidente de tráfico se mantienen en números muy bajos, apenas el 4,7 %. Sobresalen, por contra, los 35 donantes que murieron por enfermedades neurodegenerativas. Más de la mitad de las personas que donaron órganos, el 53,7 %, tenía más de 60 años; algo más de la cuarta parte (el 27,5 %), más de 70; y un 3,8 % superaban los 80.

A pesar de todo, las cifras no llegan a los máximos históricos de 2019, cuando España se mantenía líder mundial en trasplantes y donaciones durante casi tres decenios, pero sí muestran una recuperación tras los perjuicios de la pandemia. España había terminado 2019 con un nuevo récord: 2.301 donantes (48,9 por millón) y 5.449 trasplantes. Al terminar 2021, esperaban un órgano 4.762 personas en el país, similar a los 4.794 de 2020.