El ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta, durante su intervención en la sesión de control al Ejecutivo de este miércoles en el Congreso. | Fernando Alvarado

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El ministro de Política Territorial y Función Pública, Miquel Iceta, ha reafirmado este miércoles la apuesta del Gobierno por el diálogo para resolver el conflicto político en Cataluña, un diálogo que, según ha dicho, será «hasta las últimas consecuencias» y «sin límites», aunque ya ha dejado claro de antemano el rechazo del Ejecutivo a la autodeterminación, o a los «indultos generales» que, a su juicio, supondrían la «amnistía» que reclaman los independentistas para los condenados por el 'procés'.

Así lo ha dicho Iceta durante la interpelación que le ha planteado en el Pleno del Congreso la diputada de la CUP, Mireia Vehí, quien le ha exigido que aclare cuál es la propuesta del Gobierno, ahora que el independentismo ha superado el 50% de los votos, y ha insistido en que la única salida es convocar un referéndum de autodeterminación.

Iceta ha dado las gracias a la CUP por ejercer como «comadrona» en el alumbramiento del pacto de gobierno entre ERC y Junts que, a su juicio, debería permitir, ahora que ya hay un interlocutor claro, retomar la mesa de diálogo sobre Cataluña.

El ministro ha agradecido la disposición de Vehí a ser «paciente» con los frutos que pueda dar ese foro, ante el que la CUP, no obstante, mantiene su «escepticismo». «Veamos qué pasa y luego juzgamos», ha apuntado Iceta, defendiendo un horizonte federal y pidiendo al futuro Govern que se olvide de los «atajos» porque «fuera de la ley no hay solución».

Vehí ha recordado a Iceta que el PSOE de Suresnes defendía la autodeterminación, que él mismo habló de la posibilidad de un referéndum den 2019 y que sostuvo que si el independentismo superaba el 50% de apoyo tendría más fuerza para defenderlo.

El ministro le ha replicado que la afirmación de que, a más votos, más fuerza, es incontestable en democracia, pero le ha recordado que eso que Vehí ha llamado «lo que queda del PSC» es «la primera fuera de Cataluña».

La diputada de la CUP también ha acusado al PSOE de «renunciar a hacer política para su pueblo» y ha pedido que pare la «represión» porque «ni los golpes ni los tribunales» frenarán las demandas independentistas.

Dispuestas a perder, pero en las urnas

Además, ha insistido en que la Constitución española «no sirve» como herramienta para enmarcar el diálogo porque, según el PSOE, no permite ni la amnistía ni el «referéndum» por el que, según la CUP, pasa la solución al conflicto. «Nosotras estamos dispuestas a perder, pero en las urnas», ha recalcado, poniendo como ejemplo el referéndum escocés.

Vehí también ha enviado un mensaje a ERC. Así, ha hablado de una «cuenta atrás» para la mesa de diálogo, apuntando que le darán una oportunidad y serán «pacientes», pero sin salir de su «escepticismo». A Podemos, le ha subrayado que su «federalismo republicanista no es viable en un «Estado español fundamentado en la Monarquía, la represión y la unidad indivisible de la Nación».

En su replica, Iceta ha agradecido la disposición de la CUP a la «paciencia», pero le ha advertido de que no se puede «confundir el diálogo con la obligación de que te den la razón» y ha insistido en que lo que quiere el Gobierno es que se vote «un acuerdo, no una ruptura».

Ante la advertencia de Vehí de que la Constitución «no sirve», el ministro ha admitido que él es partidario de reformarla, recordando que el PSOE tiene una propuesta para ello, pero ha incidido en que es «consciente» de que no es del agrado de los independentistas y que, en cualquier caso, sólo sería viable si concitara una «amplísima mayoría».

Así, las cosas, ha defendido el diálogo como el único método para «acercarse a una solución», asumiendo que ésta «no llegará de forma mágica, total ni definitiva, de un día para otro». En definitiva, ha apostado por dialogar para ir acercando posturas.
«Bienvenido sea el Gobierno que han contribuido a que se forme si es para gobernar para todos y para ponerse de acuerdo con otros sobre problemas que nos desbordan a todos. Queremos decidir entre todos y votar un acuerdo, pero para eso hay que llegar a él y no va a ser sencillo», ha reconocido.

Hasta las últimas consecuencias

En este contexto, ha reiterado que, para que sea «sincero» el diálogo debe abrirse «sin límites», aunque ha recalcado que el PSOE no cree en el derecho de autodeterminación de Cataluña, que la Constitución prohíbe «indultos de carácter general» y que la amnistía sólo se puede practicar «en momentos excepcionales de cambio de régimen».

«Fuera de la ley no hay solución, el unilateralismo no es una respuesta, no volvamos todos a intentar encontrar atajos donde no los hay porque no nos han hecho avanzar, sino retroceder», ha enfatizado, recordando que «la judicialización de la política ha dejado heridas» que todos deben » contribuir a restañar». «Ahí vamos a estar todos, en la plena disposición al diálogo que pensamos practicar hasta las últimas consecuencias», ha concluido.