Algunos dirigentes de la formación de extrema derecha han contribuido a propagar, de forma involuntaria se entiende, esta desinformación. | Pixabay

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En plena discusión visceral sobre la conveniencia de introducir un pin parental o veto en las aulas por parte de las familias de los alumnos, han sido muchas las escenas, en fotografía y vídeo, que presuntamente se han tomado en las escuelas de nuestro país y que sirven para apoyar las tesis de Vox. Lo que sucede es que algunas de las mismas no son verídicas, en el sentido de que no han sido tomadas en centros educativos de España, y en otros casos ni siquiera tienen nada que ver con actividades escolares.

El intercambio entre Iglesias y Abascal por el polémico pin parental

Algunos dirigentes de la formación de extrema derecha han contribuido a propagar, de forma involuntaria se entiende, esta desinformación, dando bola a algunos bulos sobre supuestas actividades que dan razón de ser al pin parental propuesto.

¿Qué es el pin parental?

En concreto, una de los vídeos más compartidos, incluso por la cuenta nacional de Vox, reproduce a un hombre desnudo y tendido en el suelo, supuestamente, en un centro escolar, y una mujer le dice a una niña que lo toque. Este corresponde a una performance artística que alguien llevó a cabo en un contexto que nada tiene que ver con el educativo en Brasil.

Es cierto que fue una escena comentada, que recibió el repudio en su día de parte de la sociedad brasileña, pero lo que está claro es que en ningún caso se organizó bajo el paraguas de una actividad curricular.

Otra de las más comentadas fotografías aportadas por Vox es la que sigue a este párrafo. Procede adelantar que no se trata de un aula escolar, sino universitaria, donde recordemos que todos los alumnos son mayores de edad.

En esta ocasión la imagen objeto de polémica se recogió en el marco de un taller de salud sexual organizado por una organización LGTBI en 2014 en Ontario (Canadá).

Para finalizar, un ejemplo que sí nace en un centro educativo de España, aunque sobre el cual Vox pasa por alto un pequeño detalle: que no fue dirigido en su día a los niños y niñas, sino a sus padres.