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El abogado José Manuel Calvente, a quien Podemos asegura haber despedido por un supuesto caso de acoso sexual y laboral, ha confirmado que va a presentar una querella por calumnias contra miembros de la dirección del partido, al que acusa de destituirle por querer investigar sus «corruptelas».

Calvente ha detallado que está dispuesto a llegar hasta el final para demostrar que en Podemos han «construido pruebas falsas» para justificar su despido, y niega -como asegura la formación morada- que sean ciertas las acusaciones de acoso sexual y laboral, por lo que avanza que se querellará, entre otros, contra el secretario de Organización, Alberto Rodríguez, y la diputada Ione Belarra.

El letrado, responsable hasta ahora de Protección de Datos del partido, recibió el lunes un burofax en el que Podemos le comunicaba su despido alegando varias razones. Una de ellas era haber desobedecido las instrucciones de Alberto Rodríguez, y en segundo lugar la denuncia de acoso sexual y laboral formulada por una trabajadora de su equipo, por la que la organización le abrió un expediente.

La carta de despido, de unos 20 folios, se acompaña de documentación y mensajes para probar ese presunto acoso sexual, que derivaría después en acoso laboral a dicha empleada.

El abogado niega todos los hechos, dice que en su carta de despido sólo hay «falsedades» y acusa al partido de haber «construido pruebas falsas» para justificar su cese después de que empezara a investigar irregularidades en Podemos tras recibir algunas denuncias internas sobre contratos o despidos.

Entre esas irregularidades menciona también la existencia de «sobresueldos» no regulados en Podemos e «indicios de criminalidad» en algunas actuaciones de la formación morada que requerían «corrección», como la «manipulación de las primarias para beneficiar a determinados candidatos» o el incumplimiento de la normativa de protección de datos.

Calvente subraya que nunca se ha realizado ninguna investigación interna contra él desde que empezó a trabajar en 2014 en Podemos, defiende su profesionalidad y se declara víctima de una persecución desde que la trabajadora que denuncia ahora el supuesto acoso fue apartada del equipo legal del partido, que entonces coordinaba la diputada Gloria Elizo y que después quedó en manos de Alberto Rodríguez.

Además de contra Rodríguez y Belarra, Calvente tiene intención de incluir en su querella a Rocio Val, la gerente de Podemos.

Podemos no sólo ha despedido a Calvente, sino también a la abogada Mónica Carmona, hasta ahora responsable de Cumplimiento Normativo en la formación, y que dirigió al Consejo Ciudadano Estatal un comunicado en el que denunciaba también represalias por haber investigado dichas irregularidades.