Inés Arrimadas presentó este domingo el decálogo. | Efe

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Albert Rivera e Inés Arrimadas presentaron este domingo el decálogo del Feminismo Liberal de Ciudadanos, un documento que marca toda una serie de objetivos a cumplir para alcanzar la igualdad entre hombres y mujeres. Ciudadanos sostiene que su decálogo «no es de un partido ni de una ideología» y aquí lo resumimos con siete de sus diez de sus mensajes textuales:

1.- Nunca habrá igualdad sin libertad. El liberalismo percibe la emancipación del individuo sin distinción de sexo, nacimiento, etnia, raza o religión. Por eso, el feminismo liberal es el que defiende que toda mujer tiene igual libertad individual que el hombre.

2.- Que ninguna mujer tenga que elegir entre su carrera y su familia. La incorporación de la mujer al mercado laboral no ha ido acompañada de políticas efectivas que permitan ejercer la corresponsabilidad entre mujeres y hombres que demanda la sociedad del siglo XXI.

3.- Feminismo no es decir ‘portavozas’, es cambiar políticas. El objetivo de la igualdad no se logra confrontando a los ciudadanos con ideologías caducas, se consigue con políticas públicas efectivas que eliminen las barreras que existen a la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres.

4.- El feminismo liberal pone la educación en el centro. Los ciudadanos deben ser formados de tal manera que se reconozcan en igualdad de derechos y deberes, oportunidades y aspiraciones, posibilidades y metas.

5.- Ni un paso atrás en la lucha contra la violencia machista. Tan reduccionista resulta decir que todas las mujeres nacen víctimas como falso que la violencia machista no existe. Es urgente implementar el Pacto contra la violencia machista para erradicar esta lacra.

6.- Nadie habla por mí. La mujer no se ha sacudido la tutela del varón para caer en la tutela de otras mujeres que pretendan hablar en su nombre.

7.- El feminismo liberal no excluye al hombre: es una batalla de toda la sociedad. Los hombres son imprescindibles para la tarea que se propone el feminismo liberal. No podemos ignorar a la mitad de la sociedad para emprender la batalla de la igualdad de derechos y deberes.